Banco Mundial: acceso a servicios financieros es clave para disminuir la desigualdad


Mar 11, 2015 mhernani Noticias

Fuente: Banco Mundial

¿Qué pasaría si no tuviera ninguna manera segura y asequible de ahorrar dinero, pagar cuentas u obtener un préstamo para iniciar una empresa? No es muy común discutir sobre cómo el acceso a los servicios financieros podría servir como un puente para salir de la pobreza, y en realidad deberíamos prestar más atención a este frente crucial en la lucha contra la pobreza.

Expertos del Banco Mundial calculan que 2500 millones de personas no tienen acceso a estos tipos de servicios financieros, incluyendo al 80% de aquellos que viven con menos de US$2 al día y cerca de 200 millones de pequeñas empresas. Estos son números sorprendentes, que reflejan oportunidades perdidas en una escala que es masiva.

Las personas carentes de servicios bancarios luchan por ahorrar, planificar para el futuro, comenzar una empresa o recuperarse de pérdidas inesperadas. Las pequeñas empresas que no tienen acceso a servicios financieros asequibles o al crédito no pueden adquirir el capital para invertir, crecer y crear empleos.

Reducir el déficit de acceso financiero nos exige adoptar nuevas tecnologías y trabajar de maneras innovadoras, como la creación de sistemas de pago electrónico en vez de continuar utilizando efectivo.

Los pagos digitales reducen los costos y aumentan la seguridad al enviar, pagar y recibir dinero. El Banco Mundial ayudó al Banco Central do Brasil a desarrollar una estrategia para que fuera más sencillo realizar pagos a las personas de bajos ingresos y que viven en áreas rurales. En 2013, los brasileños realizaron más de 24 7000 millones de pagos electrónicos —más que China e India combinadas— y, hoy en día, Brasil tiene aproximadamente 343 000 puntos de acceso a servicios financieros, incluyendo por lo menos uno en cada municipio del país.

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Fuente: Banco Mundial

Los Gobiernos también pueden impulsar el acceso a los servicios financieros mediante la entrega de las prestaciones sociales por vía electrónica. Hacer esto posibilita que las personas puedan obtener la asistencia social de manera más rápida, y que se reduzcan las oportunidades de corrupción. Los sistemas de transferencias digitales también ayudan a que disminuyan los gastos administrativos de los programas de prestaciones, permitiendo a los recipientes recibir la mayor cantidad posible de sus pagos.

Las medidas innovadoras tendrán un papel clave en el fomento del acceso  a los servicios financieros en todo el mundo en desarrollo. Este acceso proporciona los elementos básicos que las personas y las empresas necesitan para manejar su bienestar económico y estimulan el ahorro, las inversiones, la creación de empleos y el crecimiento. Contar con servicios financieros también empodera a las mujeres al hacer que sea más fácil para ellas generar riqueza y crear pequeñas empresas.

Asegurar que todas las personas tengan acceso a servicios financieros será esencial para cumplir el objetivo del Banco Mundial de alcanzar el  acceso financiero universal en 2020, y de poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030. Actualmente, más de 1 de cada 3 habitantes en el mundo no tiene acceso a abrir una cuenta bancaria básica o a cualquier tipo de crédito. En esa línea, el objetivo de la organización internacional es llevar ese número a cero en solo cinco años.

Por otro lado, es importante generar propuestas respecto al acceso a un financiamiento de urgencia para las personas cuyos  derechos están siendo absolutamente vulnerados: el acceso a vivienda, alimentación y salud de muchos seres humanos es inferior al de algunos animales, y es de suma importancia para mantener la dignidad de la especie, y la sostenibilidad de la sociedad a largo plazo, auxiliar  a estos sectores.

En ese sentido, un financiamiento transgeneracional sin intereses (es decir, que se prolongue de padre a hijo hasta que termine de saldarse la deuda),  para estas familias a nivel de construcción de infraestructura para vivienda, alimentación, salud o educación, así como a nivel de acceso a servicios y productos básicos, (encargándose el Estado de estas actividades, en asociación público-privada) podrá significar la salida de la miseria para estas personas, y la oportunidad de que con el tiempo, debido al acceso a servicios básicos con una calidad estandarizada, puedan volverse competitivas en cualquier mercado laboral, logrando justicia y desarrollo.

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