Cómo ascender en el trabajo y no perder amigos en el intento


Feb 27, 2015 mhernani Noticias

Fuente: Harvard Business Review

Un tipo entra en un bar. El bartender se da cuenta de lo triste que se ve y le pregunta: “¿Estás bien?”. “Acabo de perder a mi mejor amigo”, dice el hombre. “¿Cómo sucedió?”, le pregunta el empleado. “Me convertí en su jefe”, responde.

Todos necesitamos amigos en el trabajo: ¿buscas consejos para un proyecto?, ¿quieres celebrar una victoria importante con un cliente?, ¿necesitas expresar cuan exigente, controlador, irrazonable, ignorante, horrible y estúpido es el jefe? Eso es para lo que existen los amigos.

Y hay beneficios probados de este tipo de relaciones: una investigación de Gallup ha demostrado que las personas que tienen mejores amigos en el trabajo están más comprometidos, y que sus organizaciones muestran una mayor rentabilidad y fidelidad de los clientes que aquellas en las que es menos común una estrecha amistad entre colegas. El psicólogo Abraham Maslow argumentaba hace 60 años que un sentido de pertenencia es una de las necesidades humanas más básicas, justo después de la comida, el agua y la seguridad.

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Tome en cuenta también que no se le suban los humos al convertirse en el nuevo jefe. Fuente de Foto: economia.terra.cl

Pero si usted recientemente ha sido promovido a su primer cargo directivo, entenderá que tener amigos cercanos en el trabajo también puede ser complicado. Antes, usted y sus amigos se quejaban del jefe detrás de sus espaldas. Ahora, usted es el jefe, y se están quejando de usted.

Es difícil adaptarse a la gestión de personas que solían ser compañeros de trabajo, pues la gente podría no tomar las tareas y proyectos tan en serio como deberían porque piensan que pueden utilizar su relación amistosa en su beneficio. En ese sentido, existen muchas dificultades para dibujar esa línea entre personas que solían trabajar al mismo nivel.

Curiosamente, estas preocupaciones parecen caer a medida que los líderes se mueven hacia arriba en las filas. Los jefes de mayor rango tienen mayores problemas para hacer frente, mientras que aquellos gerentes primerizos, en cambio, tienen menos responsabilidades y no están acostumbrados a papeles de liderazgo.

¿Qué pueden hacer para superar este desafío? En primer lugar, sea claro. Sí, usted puede todavía ser amigo de sus subordinados. Pero todo el mundo tiene que darse cuenta de que su relación de trabajo ha cambiado. Establezca expectativas claras y límites. Por ejemplo, hable con sus amigos acerca de las nuevas responsabilidades que enfrenta. Explique que usted es responsable por el desarrollo y rendimiento de sus amigos y la de sus compañeros de trabajo.

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Un buen jefe intenta mantener buenas relaciones con todo el personal, y sabe diferenciar entre la amistad y el trabajo. Fuente de Foto: noticias.universia.edu.pe

Sea justo. Cuando se trata de bonos, aumentos, promociones, apoyo y recursos, deje sus prejuicios personales a un lado. Si tus amigos lo merecen, y está documentado, pues adelante.

Tenga en cuenta, además, que cuando usted lleva puesto el “sombrero de supervisor” o la ” camiseta del liderazgo “, todos los ojos están puestos sobre usted,  así que preste mucha atención a las señales que está enviando. ¿Cuánto tiempo, energía y recursos está brindando a su amigo en comparación con los demás? Pregúntele a su propio jefe o un mentor de confianza sobre este asunto para que mantenga una observación y brinde retroalimentación.

Esté preparado. Cuando se pasa de amigo a jefe, la amistad como usted la conoce ha terminado. Usted y su amigo deben elegir si van a empezar una nueva etapa bajo las circunstancias actuales. Si él o ella no se pueden ajustar, habrá que seguir adelante. Pero no queme puentes. Nunca se sabe quién podría convertirse en su jefe algún día.

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