Consejos para discrepar exitosamente con tus superiores


May 6, 2016 mhernani Noticias

Tu jefe propone una nueva iniciativa que te parece que no va a funcionar. Tu supervisor esboza un cronograma de proyecto que crees es poco realista. ¿Qué dices cuando no estás de acuerdo con alguien que tiene más poder que tú? ¿Cómo se decide si vale la pena hablar? Y si lo haces, ¿qué debes decir?

Lo que dicen los expertos

Es una reacción humana natural intimidarse cuando no se está de acuerdo con un superior. “Nuestros cuerpos se especializan en la supervivencia, por lo que tenemos un sesgo natural para evitar situaciones que nos puedan perjudicar”, dice Joseph Grenny, el co-autor de Conversaciones Cruciales y el cofundador de VitalSmarts, una empresa de formación empresarial.

“La razón de esta ansiedad es que podrían haber consecuencias negativas”, añade Holly Weeks, autora de El Fracaso en la Comunicación. Inmediatamente pensamos, “No voy a caerle bien” o incluso “Puede que me despidan.” A pesar de que “es simplemente más fácil no confrontar”, Weeks dice que evadir el problema no es siempre lo que hay que hacer.

En ese sentido, aquí te decimos cómo no estar de acuerdo con alguien más poderoso que tú.

Sea realista acerca de los riesgos

La mayoría de la gente tiende a exagerar los riesgos involucrados en una confrontación. “Nuestra tendencia natural es la de empezar a imaginar que todas las cosas van a ir muy mal”, afirma Grenny. Sí, su superior podría estar sorprendido y un poco molesto al principio. Pero lo más probable es que no vas a ser despedido o a hacer un enemigo de por vida.

El especialista sugiere considerar en primer lugar “los riesgos de no hablar” – quizá se descarrile el proyecto o el equipo pierda confianza en ti- para luego pesar de manera realista los contra de las potenciales consecuencias de tomar la palabra.

Decida si se debe esperar

Después de esta evaluación de riesgos, puedes decidir si es mejor esperar antes de expresar tu opinión. Tal vez “no has terminado de analizar el problema, pues toda la discusión fue imprevista, o deseas tener una idea más clara de lo que piensa el grupo al respecto”, señala Weeks. “Si piensas que otras personas van a estar en desacuerdo también, es posible que puedas reunir tu pequeño ejército para afrontar el problema.

La gente puede aportar experiencia o información a tu análisis- todo lo que haga que tu posisión en desacuerdo sea más fuerte o más válida “Es también una buena idea retrasar la conversación si estás en una reunión u otro espacio público: discutir el tema en privado hará que la persona poderosa se sienta menos amenazada.

Recuerda además no hacer juicios mientras expones las razones de tu inconformidad. Suprime todos los adjetivos, pues “tienen el potencial de ser mal interpretados o tomados personalmente”. Limítate únicamene a los hechos.

Mantenga la calma

Usted puede sentir que su corazón se acelera o que su cara se pone roja, pero haga lo que pueda para permanecer neutral mientras expone. Cuando su lenguaje corporal comunica ansiedad, la potencia de su mensaje disminuye. Se envía un mensaje confuso, y su contraparte tiene que elegir qué leer. Las respiraciones profundas pueden ayudar, así como hablar más lenta y deliberadamente. “Cuando sentimos pánico tendemos a hablar más alto y más rápido. Usted no quiere hablar en voz baja, pero debe procurar disminuir el ritmo de su discurso y hablar en un tono uniforme: esto ayudará a calmar a la otra persona y a usted “, puntualiza Grenny. También le hace parecer confiado, incluso si no lo está.

Manténgase humilde

No olvide que usted está ofreciendo su opinión, no la verdad absoluta. Puede ser una opinión bien informada, bien investigada, pero aún así se trata de una opinión. En lugar de decir algo como: “Si fijamos esa fecha límite, nunca lo lograremos”, puedes decir: “Esto es sólo mi opinión, pero no veo cómo vamos a terminar el proyecto para esa fecha límite”. Weeks sugiere la adición de una gran cantidad de” frases de guía” como: “Estoy pensando en voz alta aquí”, pues esto dejará espacio para el diálogo. Después de haber afirmado tu posición (como una posición, no como un hecho), “demuestra igual curiosidad por otros puntos de vista”, agrega Grenny.

Con estas recomendaciones podrás hacer valer tus opiniones en el trabajo sin necesidad de caer molesto o arrogante. Los jefes aprecian mucho cuando un colaborador tiene iniciativas y está conectado con los problemas que aparecen a medida que se desarrollan los proyectos, pero debemos aprender a equilibrar nuestros comentarios tomando en cuenta las claves descritas en las líneas anteriores.

Posts Relacionados


Importante especialista en innovación llega al Perú para participar de Seminario
MIT Technology Review premió a la cuarta generación de jóvenes innovadores peruanos
Bebés “a pedido”: el problema ético de la competitividad genética