¿El Papa Francisco es el “presidente ejecutivo” de una organización que busca reestructurarse?


Sep 27, 2015 mhernani Noticias

El trabajo del Papa es muy similar al de un CEO, también conocido como presidente ejecutivo. “Él es, al menos nominalmente, el director general de lo que es posiblemente la más grande y exitosa organización conocida por la humanidad”, dice el profesor de Gestión de Wharton, John Kimberly.

Dado que la iglesia como institución ha existido alrededor de dos mil años, cuando un nuevo “director general” como Francisco quiere cambiar su rumbo, se enfrenta a una inevitable inercia, a algunas tradiciones desgastadas y a una oposición abierta internamente. Entonces, ¿cómo puede un nuevo Papa atraer nuevos grupos – y nuevas generaciones- sin alienar la esencia de la organización cristiana?

Kimberly, quien es también el co-autor del libro “El alma de una Corporación: Cómo administrar la identidad de su empresa”, planteó una pregunta clave al respecto: “¿Cuánto podemos cambiar y seguir siendo los mismos?”

AUDIENCIA GENERAL PAPAL DE LOS MIÉRCOLES

Fuente: http://www.info7.mx/

Con la llegada del Papa Francisco a los Estados Unidos, a muchas personas se les ha hecho más claro el cambio que está tratando de establecer dentro de la Iglesia Católica. El hecho de que esté discutiendo sobre el cambio climático, defendiendo los derechos de los inmigrantes, o criticando a la iglesia donde sea necesario – por ejemplo, en su postura sobre el divorcio- es un cambio increíble para su organización, y de un tamaño que no muchas empresas emprenderían.

En ese sentido, el profesor Kimberly afirma que el Pontífice está intentando reconstruir una marca, en la cual muchas personas ya han perdido la confianza: la iglesia católica busca reposicionarse en la mete de sus consumidores

Esta reorientación de las prioridades de la iglesia ha permitido la reactivación de una política exterior en el Vaticano con mucha mayor influencia práctica. Sin dejar de lado el ámbito espiritual, el líder del cristianismo se ha enfocado en intervenir en objetivos terrenales trascendentes: por ejemplo, fortalecer las relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba, así como reforzar la transición de Cuba -el único país comunista de la región latinoamericana- hacia la Democracia.

CUBAwebacercamiento_t750x550

Fuente: eltiempolatino.com

Por otro lado, en el ámbito de sus comunicaciones, Bergoglio también está adaptando sus mensaje a las redes sociales, principalmente a través del Twitter, con el objetivo de alcanzar un grupo demográfico más joven, y de estar más presente en sus vidas de manera inmediata.

El argentino está tratando de introducir cambios en todos los niveles: uno de los más importantes gira alrededor de la gestión interna de las finanzas del Vaticano. Estas reformas no sólo se realizan a nivel macroeconómico -logrando que el Banco Vaticano haga auditorías públicas sobre sus movimientos luego de cuatroscientos años-, sino también a nivel personal: es evidente que el Papa es una persona realmente austera y humilde -por ejemplo, su domicilio y su vehículo lo demuestran-, que lleva con mesura sus gastos y muestras de poder. Y esto pronto se está comenzando a contagiar en toda la organización.

En ese contexto, Kimberly plantea una especulación interesante: “Francisco sucedió al conservador Papa Benedicto, el cual en realidad renunció, lo cual es algo muy inusual en el papado. Y así, una de las preguntas que creo pertinente es: ¿el Colegio Cardenalicio entendía realmente lo que estaba sucediendo cuando eligieron a Francisco? Podríamos pensar que los cardenales optaron por él porque entendieron que la Iglesia necesita una serie de reformas…(a pesar de que estas podrían vulnerar sus estatus privilegiados).

resize

Fuente: storify.com

Quizás, antes de la elección, Bergoglio se mostró de una forma, y, una vez electo, actuó de otra (favorablemente para el mundo). En todo caso, lo que esperamos es que el Colegio Cardenalicio en realidad esté pasando por una reconstrucción interna respecto a su integridad moral, convirtiendo a toda la organización, y no sólo al individuo que la representa, en una mejor guía espritual para los creyentes, y en una mejor herramienta para alcanzar la paz en el mundo”.

En esa línea, podemos entender el trabajo del Papa como un caso emblemático de reestructuración organizacional: muchas veces el Consejo Directivo de una organización contrata a un gerente para desarrollar determinada agenda, pero finalmente el talento y la visión de ese gerente logra mejorar y expandir dicha agenda, sin necesidad de desviar el rumbo de los objetivos esenciales planteados por la filosofía de la corporación.

Sin embargo, cuando las reformas planteadas por dicho gerente chocan directamente con los beneficios del Consejo Directivo, muchas veces su cabeza termina rodando. En el caso del Papa y la Iglesia Católica, el puesto de Pontífice no puede ponerse a disposición por nadie más allá del propio Papa, por lo que su poder, sumado al inmenso alcance de la Iglesia Católica en el mundo, resulta mucho más significativo para lograr resultados positivos en el mundo, pero también implica una amenaza para la vida de Bergoglio que debería tomarse especialmente en cuenta por sus seguidores en tanto persista en la idea de reformar su organización.

Posts Relacionados


5 tácticas para incrementar tu productividad a través de la organización de tu espacio laboral
MIT Technology Review busca a los jóvenes más innovadores de Perú
8 hombres poseen la misma riqueza que 3.6 billones de personas