Investigación demuestra que no debemos separar el trabajo de la vida personal


Aug 10, 2016 mhernani Noticias

Fuente: HBR

Muchos nos esforzamos para lograr el equilibrio entre la vida laboral y la personal. Encontrar el tiempo suficiente para promover experiencias significativas en casa y también completar las tareas del trabajo parece dejarnos demasiado agotados y tensos.

Establecemos reglas estrictas sobre cuándo revisar el correo electrónico del trabajo, o en qué momentos dejamos nuestros teléfonos a un lado, o sobre la frecuencia con la que llevamos trabajo a casa, y hasta hace algún tiempo, ese era el mejor consejo para lograr equilibrio entre ambos espacios.

Pero una nueva investigación sugiere que el mantenimiento de estrictas distinciones entre los roles de trabajo y vida privada podría ser en realidad lo que está haciendo que se intensifiquen nuestros sentimientos de estrés: en lugar de dejar el trabajo en la oficina, y los temas familiares en la casa, la integración de ambas podría ser una mejor estrategia para mejorar el bienestar y el rendimiento.

Para entender por qué, tenemos que comprender un concepto que los psicólogos llaman “transición cognitiva de funciones” Cuando estás comprometido activamente en un papel, pero experimentas pensamientos relacionados con un papel diferente, estás experimentando una transición cognitiva de funciones.

A menudo, estas transiciones son fáciles y fugaces, pero a mayor separación entre las funciones de tu vida, mayor dificultad tendrá la transición. Cuando temas relacionados con el hogar te preocupan mientras estás en la oficina, experimentas una transición cognitiva desde la función del trabajo hacia la función de la casa. Incluso si la transición es breve, se puede consumir la energía y el enfoque necesario para realizar el trabajo.

Debido a que estas transiciones cognitivas requieren esfuerzo, el consejo en el pasado era reducirlas al mínimo a través de fronteras disciplinadas. Pero investigadores de la Universidad de Ball State y de la Universidad de Saint Louis han encontrado ahora que lo contrario podría ser cierto: que borrar los límites e integrar la vida laboral y personal podría equiparnos mejor para manejar las transiciones cognitivas, al tiempo que limita el consumo de nuestros recursos cognitivos.

Los investigadores encontraron que las personas con límites más flexibles entre el hogar y el trabajo experimentaron transiciones de rol menos agotadoras. Por otra parte, cuando la gente trataba de mantener el trabajo y la vida familiar por separado, era más propensa a que sus transiciones cognitivas impliquen un mayor esfuerzo y, por tanto, un daño a su rendimiento.

Los episodios más frecuentes hacen que sea más probable que los empleados desarrollen estrategias para la transición entre las dos funciones de manera más eficiente. ”En el largo plazo, puede ser mejor permitir que, por ejemplo, los empleados puedan recibir llamadas telefónicas ocasionales de casa en lugar de establecer límites estrictos e inflexibles, lo que podría desalentar el desarrollo de transiciones cognitivas de rol sin mucho gasto de energía”, apuntan los investigadores.

En ese sentido, las empresas deberían comenzar a considerar con mayor intensidad la posibilidad de establecer sistemas de trabajo remoto o políticas más flexibles, siguiendo las sugerencias producto de esta investigación: dejar que la vida personal interfiera en el trabajo podría ser más productivo en el largo plazo.

Posts Relacionados


Perú se defiende ante barrera comercial de Ecuador
Estas son las 10 principales tecnologías emergentes de 2016
¿Cuán poderoso es tu pasaporte según el Índice de Pasaportes 2016?