Más que armas nucleares: lo que nos dejó la tecnología de la Guerra Fría


Nov 11, 2016 mhernani Noticias

Fuente: Toptal

Si estás leyendo esto, entonces estarás utilizando una tecnología desarrollada durante la guerra fría: el internet. Eso no es todo. Un montón de la infraestructura y de la tecnología que damos por sentado fue desarrollada, o al menos concebida, durante estos decenios tumultuosos.

La constelación de satélites GPS que orbita alrededor de la tierra no fue puesta allí para geoetiquetar selfies u obtener un Uber ride; fue diseñada para ayudar a que el Comando Aéreo Estratégico de Estados Unidos pudiera lanzar proyectiles sobre objetivos Soviéticos con una precisión milimétrica.

Algunos pueden argumentar que el legado de este tipo de armas es la Destrucción Mutua Asegurada (MAD), garantizada por la tríada nuclear que mantiene a las superpotencias en el borde de la guerra total. Probablemente así fue, pero también permitió a los ingenieros de todo el mundo desarrollarán tecnologías y conceptos aplicables en diversas industrias y campos de estudio. Su verdadero legado radica en cada circuito integrado en el planeta.

En los años cincuenta, los EE.UU. y la Unión Soviética pusieron en marcha iniciativas destinadas a examinar usos civiles de la energía nuclear (incluidos los planes de explosivos nucleares de ingeniería civil, que fueron terribles), pero no finalmente no tuvieron mayor significancia. No era la fuerza del átomo lo que cambió el mundo; fue el humilde microchip y tecnologías auxiliares desarrolladas para programas de defensa innumerables, los que lo hicieron.

Por ejemplo, los procesadores de Señal Digital (DSP) hicieron sonares para submarinos mucho más sensibles, y un par de décadas más tarde, los DSP avanzados hicieron que la música sonará mejor.

Pero, ¿por qué el Gobierno siempre financió este tipo de proyectos tecnológicos?, ¿no existían empresas privadas que pudieran llevarlos a cabo? En realidad no cabe duda que empresas como Intel podrían haber dejado su huella en la industria de la tecnología en esa época, pero también es difícil negar que la industria de la tecnología no se hubiera desarrollado al ritmo como lo hizo si no hubiera existido la financiación del gobierno.

Los contribuyentes subsidian la industria de la tecnología desde hace décadas, pero al largo plazo, esto es probablemente mejor. Westinghouse no necesitaba subsidios para desarrollar lavadoras y refrigeradores, porque la demanda de los consumidores era fuerte, pero en los primeros días de la informática, no había prácticamente ninguna demanda de los consumidores. Es por eso que los gobiernos tuvieron que intervenir.

A medida que las industrias civiles empezaron a aplicar estas tecnologías de vanguardia en masa, nuestra calidad de vida y la productividad se disparó de manera exponencial. Nuestros televisores, automóviles, teléfonos, la ropa que usamos, y casi cualquier producto de consumo que compramos son mejores gracias a la carrera armamentística que propició esta guerra, considerada como la mayor pérdida de dinero en la historia.

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