Mérito científico de los candidatos a miembro del Consejo Directivo de la SUNEDU


Por Jorge Tello-Gamarra
Director científico de INSPERCOM
 

La reforma del sistema universitario ya comenzó. Si todos los actores caminamos en la dirección correcta, esta tomará un par de décadas. Uno de los pasos más importantes, para materializar esta reforma, fue la creación de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU).

Esta institución nació con el objetivo de proteger el derecho de los jóvenes a recibir una educación universitaria de calidad. Por lo tanto, defender la existencia de la SUNEDU es una obligación que tenemos todos aquellos que queremos una educación universitaria de calidad. Defender la existencia de la SUNEDU es mi obligación.

Sin embargo, es necesario hacer una distinción. Una cosa es defender una institución tan importante como la SUNEDU, otra muy diferente es apoyar el repertorio de errores que están cometiendo las personas que la dirigen y otros funcionarios que trabajan en ella.

Sobre el repertorio de errores de la SUNEDU, este es vasto. El primer gran error comenzó, el 2015, con la nefasta elección de los miembros de su primer Consejo Directivo. A esto le siguió un segundo gran error, se trata de la oscura selección de los Evaluadores Especializados (Sénior y Junior). Esta selección estuvo plagada de vicios (falta de trasparencia de información, discriminación de científicos peruanos que se encuentran en el exterior e incapacidad técnica para evaluar a los candidatos). El fracaso en la selección de los Evaluadores Especializados abrió las puertas para el tercer gran error. Se trata de la evaluación espuria (falsa e ilegítima) de las universidades, que actualmente viene realizado la SUNEDU. Por ejemplo, al día de hoy hay 7 universidades reconocidas como instituciones cumplen con las Condiciones Básicas de Calidad (CBC), llamado también de licenciamiento. Sin embargo, no se sabe quién las evalúalo o cómo fueron evaluadas. ¿Dónde están los informes detallados de dicha evaluación? Todas estas informaciones deberían estar disponibles de forma transparente y gratuita en la página web de la SUNEDU, cosa que no sucede. Si bien es cierto que algunas de las universidades ya evaluadas son universidades de prestigio, la sociedad necesita conocer todos los pormenores de esa evaluación. No hacerlo deslegitima el proceso.

Por otro lado, la SUNEDU está desarrollando un concurso para seleccionar a un nuevo miembro de su Consejo Directivo. Por lo expuesto líneas arriba, este concurso es clave para corregir el repertorio de errores que esta institución viene cometiendo. Es decir, si el concurso selecciona de forma limpia a un miembro que reúna los méritos científicos necesarios, puede ser un paso importante.

Con el objetivo de contribuir con este concurso, se identificó si los candidatos a miembro de su Consejo Directivo que se encuentran en la etapa final del mismo cuentan con el mérito científico para ocupar dicho cargo. Para esto, se partió del mismo criterio del concurso pasado. Así, se evaluará dicho mérito en función al número de publicaciones científicas en la base de datos SCOPUS. Esta base de datos científica pertenece a Elsevier, que es la más grande y conceptuada editora científica del mundo. El resultado de esta búsqueda se muestra en la siguiente tabla.

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Como se observa en la tabla, de los 4 finalistas del concurso 3 de ellos tienen mérito científico para ocupar este cargo. De estos 3 candidatos, uno de ellos se destaca: se trata del Dr. Victor Antonio Peña Rodriguez, el mismo que cuenta con 26 publicaciones científicas indexadas en el SCOPUS. Y la distancia con el segundo candidato, quien cuenta con 6 publicaciones en el SCOPUS, es muy grande.

Es cierto que para ser miembro del Consejo Directivo de la institución más importante del sistema universitario peruano se necesita un conjunto de valores éticos y competencias técnicas. Sin embargo, dentro de las competencias técnicas, existe una capacidad que TODOS los aspirantes a miembros de su Consejo Directivo deberían de tener. Se trata de la competencia científica. Si queremos que nuestro sistema universitario se reforme, el requisito mínimo para el cargo debería ser el doctorado y tener competencia científica.

Se resalta que la competencia científica no lo es todo para este cargo. Pero, del lado técnico, debería ser la exigencia mínima. Reunido este requisito, el resto de las competencias técnicas (gerenciales, políticas, etc.) sería un diferencial que cada candidato debería demostrar. Sin competencia científica, el resto de los requisitos técnicos son irrelevantes.

En este momento, la SUNEDU tiene una nueva oportunidad para demostrar la razón por la cual fue creada. Si la olvidó, es importante recordarle: nació con el objetivo de proteger el derecho de los jóvenes a recibir una educación universitaria de calidad. Y elegir un candidato calificado no es una opción, ¡es un imperativo!

Porto Alegre (Brasil), 20 de Octubre de 2016

Fe de errores:

De acuerdo con la nueva Ley Universitaria 30220, es un error utilizar el término director de la SUNEDU, como inicialmente se usó en esta editorial. Lo correcto es utilizar el término miembro del Consejo Directivo. Inmediatamente identificado el error se hizo la corrección.

 

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