Personas altamente calificadas requieren industrias desarrolladas


Nov 15, 2016 mhernani Noticias

El concepto de capital humano puede interpretarse como el conjunto de recursos intangibles incorporados en el trabajador que mejoran su productividad (los individuos con más educación son más eficientes e innovadores, lo que conduce a la creación de nuevos productos). Asimismo, el capital humano aumenta la adopción de tecnología de los países vecinos a través de la absorción de ideas y equipamientos.

En ese contexto, este concepto también se identifica como uno de los principales determinantes del crecimiento económico y desempeña un papel importante en el progreso tecnológico de los países, a través de la interacción que puede tener con la especialización industrial del país, esto según una investigación denominada Economic growth, human capital and structural change: A dynamic panel data analysis.

“Nuestra hipótesis radica en que un país con un mayor nivel de capital humano crecerá más rápido cuanto mayor sea el nivel de especialización en las industrias de alta tecnología y de conocimiento intensivo, en las que el personal cualificado desempeña un papel importante”, señalan las autoras del estudio, Aurora Teixeira y Anabela Queirós, quienes señalan además que las conclusiones de su investigación refutan algunos estudios recientes que han cuestionado la relevancia de la educación tradicional para el crecimiento a largo plazo de los países.

Sus resultados también sugieren que la promoción del crecimiento económico no debe contemplar solamente la inversión en capital humano a través de la educación (formal), sino también la inversión en actividades de capacitación tecnológica y técnica, para lo cual se debería apostar por cursos especializados que satisfagan las demandas del mercado, a través de la generación de puentes entre el sector empresarial y académico por parte del Estado.

Además, los resultados apuntan que la falta de estructuras industriales capaces de integrar adecuadamente a los individuos altamente educados en el sistema productivo lleva a los países a experimentar retornos económicos decepcionantes. Es así que en algunos casos la sobreeducación produciría un impacto negativo en la productividad individual y en la satisfacción laboral, reduciendo el crecimiento del PIB.

En síntesis, esta investigación que toma en cuenta dos conjuntos distintos de datos (uno que incluye sólo a los países de la OCDE durante un largo período de tiempo 1960 -2011), y otro que incluye 21 países OCDE más 9 países de transición y mediterráneos en un período de tiempo más corto 1990-2011, indica que aumentar la inversión en educación para fomentar el crecimiento económico no es suficiente, ya que es necesario reevaluar políticas para volverlas más integradas y multifacéticas, así como para insertar al capital humano en industrias que sepan emplear sus habilidades.

Posts Relacionados


Enterremos la idea del “genio solitario” en el proceso de innovación
La receta de Francis Fukuyama para un ‘Perú Fuerte’
Tres principios para el futuro de los jóvenes