Por qué postergamos las tareas y cómo evitarlo


Jun 5, 2015 mhernani Noticias

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Fuente: Psychology Today

Generalmente el mayor obstáculo para alcanzar nuestras metas es una falta de motivación para empezar. Ya sea que tengamos que programar una cita, o que avanzar un proyecto, a menudo hay una larga pausa entre el pensar y el hacer. Nuestra tendencia a posponer las cosas puede deberse en gran parte al hecho de que pongamos las cosas para “algún día”. Dado que “algún día” no aparece en el calendario, nuestras buenas intenciones no se convertirán en acción hasta que creemos plazos.

Un estudio publicado en el Journal of Consumer Research revela nuestra inclinación natural a categorizar el tiempo. Los investigadores explican que tenemos una tendencia a ver las cosas en términos de “presente” y “futuro”. Cuando categorizamos un plazo como “en el presente”, es probable que empecemos a trabajar en la meta. Pero cuando decidimos que algo cae en la categoría “futuro”, la archivamos en nuestra carpeta “algún día”, por lo que es fácil para esas metas ser descuidadas.

El aspecto más interesante del estudio es su revelación acerca de las formas imprecisas e ilógicas con las que categorizamos el tiempo. Por ejemplo, los investigadores dieron a los participantes del estudio seis meses para completar una tarea específica, abrir una cuenta bancaria y recibir una recompensa. Cuando a los participantes se les dio la tarea en junio con un plazo hasta diciembre, eran más propensos a completar la tarea.

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Es importante colorear nuestro calendario para saber cuantos días realmente poseemos para terminar una tarea, y tenerlos permanentemente en cuenta, marcando con una X cada día que pase. Además, cada día coloreado deberá presentar una pequeña tarea que obligatoriamente deberemos cumplir para alcanzar el objetivo general de dicha asignación. Fuente: www.slideshare.net

Los participantes que recibieron la tarea en julio con un plazo de seis meses, hasta enero, eran más propensos a posponerla: dado que la tarea recaía en el próximo año calendario, los participantes la clasificaron como algo que podría esperar hasta más tarde. A pesar de que ambos grupos tenían seis meses para cumplir con sus objetivos, trataron la urgencia de la tarea de manera diferente, dependiendo de las fechas de plazo en el calendario.

En otros experimentos, los investigadores fueron capaces de examinar cómo los participantes clasificaron su tiempo según una codificación de colores en el calendario. Si los días entre la fecha actual y un evento en el futuro se sombrean del mismo color, los participantes clasificaban el caso como algo que podía posponerse. Sin embargo, si el sombreado no incluía el presente día, las personas tenían más probabilidades de clasificar el evento como algo que debe hacerse a partir de hoy mismo, debido a que se contaba con menos días para realizarlo.

Además, si sólo se centran en el plano general o “big picture”, es fácil dejar las cosas para más tarde, pero si divide esas metas en objetivos más pequeños y manejables podrá alcanzar su objetivo sin estresarse por dejar todo a último momento.

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