¿Qué es la innovación “disruptiva”?


Mar 4, 2016 mhernani Noticias

Fuente: HBR

El concepto de “innovación disruptiva” es relativamente nuevo. Fue introducido por Clayton Christensen (profesor en Harvard Business School) en 1997, en el libro “The Innovators Dilema” y se refiere a cómo puede un producto o servicio que en sus orígenes competía casi siempre en inferioridad de condiciones (aunque al mismo tiempo ofreciendo algo totalmente nuevo o más barato, pero inicialmente de peor calidad) ir con el tiempo mejorando y captando poco a poco un mayor número de seguidores hasta que al final se produce el cambio y se convierte en líder del mercado.

En ese momento se ha consumado la “innovación disruptiva”, es decir, se ha producido un cambio brusco que rompe con el modelo anterior (usando nuevas tecnologías o modelos de negocio), lo cual produce que las empresas antes líderes pierdan esa posición de liderazgo. Los disruptores amplían o transforman el mercado, y en algunas ocasiones, hasta crean nuevos nichos de negocio.

Por ejemplo, en los comienzos de la tecnología de fotocopiado, Xerox estuvo dirigida a grandes corporaciones, cobrando altos precios con el fin de proporcionar el rendimiento que los clientes corporativos requerían. Mientras tanto, los clientes pequeños copiaban documentos con máquinas de papel carbón o mimeógrafos. No fue sino hasta la década de 1970 que empresas innovadoras introdujeron las copiadoras personales, que ofrecían una solución asequible para individuos y pequeñas organizaciones, creando de esa manera un nuevo mercado.

El término “innovación disruptiva” es engañoso cuando se utiliza para referirse a un producto o servicio en un punto fijo, en lugar de a la evolución de ese producto o servicio en el tiempo. En ese sentido, los disruptores tienden a centrarse en conseguir un modelo de negocio original, en lugar de simplemente un producto distinto (pensamiento a largo plazo vs cortoplacismo).

El hecho de que la disrupción puede tomar tiempo ayuda a explicar por qué las empresas establecidas con frecuencia pasan por alto a las empresas disruptivas que van surgiendo y que con el tiempo podrían convertirse en competidoras. Por ejemplo, cuando Netflix lanzó su servicio inicial en 1997, no era atractivo para la mayoría de los clientes de Blockbuster, que alquilaban películas por impulso (generalmente estrenos).

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Lo disruptivo es siempre bastante deseable en todos los sectores, pues promueve nuevas tecnologías y mejores precios, sin embargo, en muchos países incluido el nuestro, los niveles educativos permiten de manera limitada este tipo de innovación, por lo cual la existencia de innovación incremental es algo que debe promoverse como primer paso hacia el establecimiento de innovaciones disruptivas con una cada vez mayor frecuencia. Fuente: slideplayer.es

Netflix tenía una interfaz exclusivamente en línea y un gran inventario de películas, pero la entrega a través del correo físico significaba que las selecciones tomaban varios días en llegar. El servicio llamaba la atención a sólo unos pocos aficionados al cine especializado, (que no se preocupaban tanto por los nuevos lanzamientos) y a los primeros usuarios de reproductores de DVD y de las compras en línea. Si Netflix no hubiera finalmente comenzado a servir a un segmento más amplio del mercado, la decisión de Blockbuster de ignorar a este competidor no habría sido un error estratégico:

Las nuevas tecnologías permitieron que Netflix se dedicara a la transmisión de vídeo en internet, lo cual generó que la compañía finalmente se volviera atractiva para los clientes principales de Blockbuster, pues ofrecía una selección más amplia de contenidos bajo un formato tipo buffet (“todo lo que pueda ver”), de bajo precio y alta calidad.

Finalmente debemos resaltar que al concepto de “innovación disruptiva” se le opone el de “innovación incremental”, la cual crea un valor sobre un producto que ya existe, añadiéndole nuevas mejoras, que por norma general se trata de pequeñas modificaciones que mejoran el producto en algún aspecto: puede ser una mejora de su imagen, un incremento de sus funcionalidades,  o la modificación de algún aspecto a fin de mejorar su eficiencia.

En ese sentido, es importante que los empresarios determinen de manera formal el camino que debería tomar la innovación en sus organizaciones. Lo disruptivo es siempre bastante deseable en todos los sectores, pues promueve nuevas tecnologías y mejores precios, sin embargo, en muchos países incluido el nuestro, los niveles educativos permiten de manera limitada este tipo de innovación, por lo cual la existencia de innovación incremental es algo que debe promoverse como primer paso hacia el establecimiento de innovaciones disruptivas con una cada vez mayor frecuencia.

 

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