¿Quién es doctor?


Por Jorge Tello Gamarra
Director científico de INSPERCOM

El título de este ensayo ha sido una de las preguntas que más ha resonado en los últimos meses en los medios de comunicación peruanos. Para responderla, especialistas en nuestro medio la han definido contextualizándola, desde su uso informal – doctor, palabra que emplea un taxista para referirse a su cliente, o palabra que comúnmente se utiliza para referirse a un médico o a un abogado –, hasta su uso legítimamente letrado – doctor, más alto grado académico obtenido a través de la elaboración de una tesis doctoral que contribuya con conocimientos nuevos –.

Aquí, quiero puntualizar  que analizaré el uso académico del término, debido al importante papel que desempeña en la sociedad. De esta forma, doctor es el grado que se obtiene, en universidades peruanas o extranjeras, al término de un proceso riguroso de análisis y elaboración de investigaciones que sólo termina con la sustentación de una tesis. Para ampliar el entendimiento de este grado académico, una segunda pregunta emerge de forma inevitable, ¿Cómo debe ser obtenido el grado académico de doctor?

Para responder a tan relevante pregunta, es necesario destacar que la razón de ser del doctorado es la generación de nuevos conocimientos. Ir más allá de las fronteras de lo conocido por todos nosotros para contribuir con nuevas teorías, conceptos, tecnologías  y materiales. Un ejemplo de contribución científica es la obtención, por primera vez, del grafeno, un material 5 veces más ligero y 200 veces más fuerte que el acero, además de ser prácticamente transparente. Dicho hallazgo surgió del trabajo de dos científicos rusos, uno de ellos profesor, Dr. André Gueim, y el otro su alumno de doctorado Konstantin Novoselov, ambos trabajando en la Manchester University. La aplicación del grafeno será revolucionaria para la fabricación de cualquier tipo de cosas, desde chalecos antibalas hasta componentes para vehículos espaciales. Este ejemplo ilustra la importancia de la generación de conocimiento,  donde uno de los actores claves para su generación son doctores, quienes trabajan en centros de investigación de prestigio –  universidades e institutos de investigación.

En ese sentido,  formar doctores es una tarea seria, de largo plazo y que requiere grandes inversiones. Los caminos que se conocen en el Perú para la formación de estos profesionales son dos. El primero, cursando estudios doctorales a dedicación parcial; un estudiante de este perfil es quien divide su tiempo entre los estudios doctorales y diversas actividades profesionales, entre ellas, empleo a tiempo completo en la actividad privada o pública, dictado constante de clases o actividades de consultoría. El segundo camino, cursando estudios doctorales a dedicación integral; un estudiante de este perfil dedica responsablemente la totalidad de su tiempo a investigar, trabajar en proyectos de investigación relacionados con su tesis doctoral, además de escribir artículos para conferencias y revistas científicas, esto es, comienza a explorar caminos para generar nuevos conocimientos que contribuyan con la sociedad.

Como se observa, el estudiante de doctorado a dedicación integral tiene una permanente preocupación por hacer de la sociedad un mundo mejor desde su área de actuación – administración, marketing, innovación, etc. No realiza actividades que perturban ese proceso, no se distrae con la rutina diaria de la gestión universitaria, dictado de clases constantes u otro tipo de actividades profesionales.

Como corolario a los dos caminos recorridos por muchos investigadores peruanos para obtener el grado de doctor, es necesario resaltar que, así como un empresario es evaluado por los resultados económicos de una empresa durante un periodo de tiempo – estados financieros y ventas–, un doctor tampoco puede escapar a esta realidad, y en la mala práctica peruana, se le evalúa erróneamente por cuánto sabe de gestión, de consultoría o por cuántos cargos ocupó en su universidad, y no por sus contribuciones al mundo académico – publicaciones en congresos y revistas científicas alrededor del mundo que contribuyan con la generación de nuevos conocimientos.

Finalmente, no es de mi competencia decir si un doctorado obtenido a dedicación parcial o integral es mejor o peor. Ese juicio se lo dejamos a usted. Sólo recuerde que el desempeño de un profesor doctor, fundamentalmente, es medido a través de sus investigaciones en congresos y revistas científicas serias. Tareas que debe de realizar de forma constante. ¿Tiene curiosidad de verificar el desempeño de algún doctor conocido? Es simple, entre a Google y revise todas sus publicaciones científicas.

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