Una semana laboral más corta sería más productiva


Jan 12, 2017 mhernani Noticias

Fuente: Pymex

Muchas personas piensan que cuanto más se trabaje, más cosas se lograrán hacer, pero un estudio echa por tierra este mito laboral. Cada vez son más personas las que trabajan 50, 60 y 70 horas por semana y convierten su lugar de trabajo en su segunda casa. ¿Cuán productivo realmente es esto?

Resulta que los múltiples experimentos de K. Anders Ericsson, experto en psicología laboral, mostraron que las personas solo pueden trabajar con eficiencia a lo largo de cuatro-cinco horas, el llamado pico de productividad.

Demostró que cuando un individuo sobrepasa su pico de productividad, el proceso laboral se ralentiza y las personas empiezan a sufrir en el trabajo. “Los empleados pueden trabajar con la concentración máxima también después del pico de productividad. Especialmente cuando el jefe se los ordena. Pero entonces se les forma un mal hábito: están esperando que el jefe los obligue a trabajar incluso cuando se encuentran en el período de actividad alta”, señala Anders Ericsson.

Ryan Carson, el director general de la empresa Treehouse, implementó una semana laboral de 32 horas en 2006 y notó que sus empleados se volvieron más productivos y felices. Según Carson, después de implementar estos cambios, la empresa sigue ocupando su lugar en el mercado, sus ganancias se cuentan en millones de dólares y los empleados van a trabajar con gusto cada día.

Lo mismo sucedió en la empresa Reusser Design que se dedica a diseño web. En 2013, implementaron la semana laboral de cuatro días. El fundador de la empresa, Nate Reusser, afirmó que “incluso si los empleados tienen que trabajar los viernes, su productividad y desempeño es mayor”.

También a los niños una semana corta les beneficia. En Colorado, llevaron a cabo un experimento entre los alumnos de cuarto y quinto grado. A comparación con los alumnos que estudiaban cinvo veces por semana, estos alumnos tuvieron habilidades 12% mayores en matemáticas y 6% en lectura.

Los resultados de esta investigación indican que incluso reorganizar el tiempo laboral da un efecto positivo tanto para los empleados como para la empresa. Por ejemplo, en el 2008, en plena crisis financiera en Estados Unidos, el ex gobernador de Utah Jon Huntsman llevó a cabo un plan de reorganización de la semana laboral.

Casi el 75% de los empleados de gobierno cambiaron a una semana laboral de 4 días y 10 horas cada uno. Esto permitió ahorrar los gastos de calefacción, refrigeración y electricidad del edificio y ayudó a levantar el espíritu de los empleados.

Las personas disfrutaban de su día de descanso extra y se libraron de la necesidad de pasar otro día en medio del agobiante tráfico vehicular. “Los empleados pasarían en la carretera un 20% menos de tiempo a la semana” asegura John Langmaid, editor de la revista Connecticut Law Review y uno de los principales defensores de esta medida.

Posts Relacionados


¿El Papa Francisco es el “presidente ejecutivo” de una organización que busca reestructurarse?
Trabajar desde casa: ¿por qué implementar este sistema en mi empresa?
La receta de Krugman: “ser manufactureros no asegura el desarrollo”